Vivimos en gerundio, en un constante movimiento anhelante entre un futuro incierto y un presente fugaz, que deja su sombra en el participio. Somos el post scriptum de nuestra memoria, afanada en reescribir cada día la autobiografía que el motín de la ocurrencia se empeña en borrar. Somos siendo, y cuando no, sido.
Cada vez que abrimos nuestros ojos al mundo, exterior-interior-, algo se ha movido. En un abrir y cerrar de ojos la existencia permanece en movimiento. Y en ese vaivén, en ese oleaje, esa correntía, escribimos innumerables historias pretendiendo atrapar, explicar, desentrañar, duplicar, colorear, inventar, transformar la "realidad"
Seguidores
sábado, 3 de octubre de 2020
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
DIEZ RAZONES POR LAS QUE LA LECTURA DE ORTEGA Y GASSET ES IMPRESCINDICBLE (PARTE II)
I. Porque devolvió al ciudadano la responsabilidad que comparte con los políticos (al menos en democracia)...
-
Recurrente, el cambio constante en el ser permanente anuncia diversas y enlazadas teorías filosóficas. Lo vemos en Anaximandro de...
-
La niebla desdibuja las figuras, suaviza las aristas, nos sume en una existencia blanda y dudosa mientras se entromete en nuestras entraña...
-
La trascendencia hunde sus raíces en los sueños de los niños. Los miedos, las fantasías, el desdoblamiento del mundo circundante no son sin...

No hay comentarios:
Publicar un comentario