La niebla desdibuja las figuras, suaviza las aristas, nos sume en una existencia blanda y dudosa mientras se entromete en nuestras entrañas gota a gota, amplificando en sus minúsculas lentes los ecos de nuestros susurros internos.
La perspectiva como puerta de entrada a otra dimensión de lo real. Ortega y Gasset, Husserl, Heidegger, pero también Hegel o Leibniz.
Revisar desde el margen lo asumido, cambiar el foco, da lugar a nuevos alumbramientos. Bien lo sabían Copérnico o Kant.
Cuando cae la noche, se levanta el velo.
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