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martes, 14 de septiembre de 2021

Mis autores favoritos: Aristóteles y Hegel

 

Mirar sin maravillarse ante lo complejo que nos sobrepasa; sin sentirse heridos por la duda que alimenta los márgenes entreabiertos de lo inaprehensible. Habitar sin ser atraídos a la búsqueda de los códigos intuidos que subyacen a lo oculto, a lo aparentemente azaroso. Asir cada pálpito de nuestra existencia en el eco del sinsentido. Nada de eso nos es posible. Somos realidad, organismos que forman parte del organismo que es siendo. Sometidos a la dialéctica del tiempo, de lo actual y lo posible, de lo dado y lo afanado.

Entre el s IV aC y el XVIII-XIX hay un hilo conductor que conecta dos filosofías a las que recomiendo dedicar parte continua de nuestra existencia. Dos representaciones orgánicas de ese siendo. Móviles a la par que estáticas, abiertas y flexibles dentro de un esquema lógico muy similar. Aristóteles y Hegel, pivotando sobre sus potencias, ideas, actos, relaciones, absoluto, teleología, dialéctica…tejen una red que abriga los huecos de nuestra existencia. El paralelismo en los ejes sobre los que giran sus filosofías es tal que a veces el Absoluto hegeliano nos parece la representación más fiel del Acto aristotélico y la Filosofía de la Historia Universal la obra que Aristóteles habría deseado escribir de haber vivido muchos siglos más allá.

Pese a las naturales diferencias que impone el contexto, en lo esencial dibujan el ser en su movimiento interno, parte del cual se nos desvela lógicamente atrapado en la palabra, que pone voz a lo real a través de la conciencia del objeto y la autoconciencia del sujeto pensante, que no es más que la realidad que se piensa a sí misma.

DIEZ RAZONES POR LAS QUE LA LECTURA DE ORTEGA Y GASSET ES IMPRESCINDICBLE (PARTE II)

                      I.             Porque devolvió al ciudadano la responsabilidad que comparte con los políticos (al menos en democracia)...