Asistimos a la vida como si de un ensayo se tratara. Como si no fuera importante. Como si hoy tuviera mañana una segunda oportunidad. Asistimos de público a nuestra propia función. Y cuando, de repente, vemos bajar el telón, a veces, caemos en la cuenta de que el éxito o el fracaso ya no tienen remedio.
LO QUE
ERA.
Acaba
la vida en cualquier momento
de
vida llena
y
apenas puedes recordar
el
sabor del viento helado
que
cubre tu cuerpo ahora.
Se
apagó la luz que nunca miraste,
cuyo calor resbala entre tus
miembros
vestidos de carne tosca,
servil, ajada....
a lo ajeno encadenada.
Apenas reparó el mundo en
nosotros
cuando ya no nos recuerda.
Sólo queda el presente ausente.
Sólo queda lo que era
No hay comentarios:
Publicar un comentario